El mundo se detuvo, solían decir algunos; otros más optimistas mencionaban que se había presentado una ligera pausa en ciertas destrezas. No hay duda alguna que todos los países se vieron afectados por la pandemia y la mayoría de los rubros perjudicados en gran manera. Restaurantes, bares, cines, centros comerciales y actividades deportivas.

El entretenimiento se vio afectado: los estadios y alrededores se encontraban vacíos, solo quedaba esperar a que los eventos deportivos fueran reprogramados en un futuro cercano. El virus se expandía cada vez más y esto generó mayor incertidumbre en las personas y empresarios.

Con respecto a las casas de apuestas redujeron sus funciones y la mayoría optó por reforzar el negocio de los casinos virtuales para ofrecer una alternativa a sus usuarios.  

En el periodo de 2020, las pérdidas fueron millonarias, considerando que las grandes competencias culminan entre los meses de abril y mayo. Esto, dejó en evidencia la crisis que afrontaba el rubro de azar. Incluso, no se pretendía determinar una fecha para los encuentros finales de las competencias de fútbol, básquet, etc. La situación fue mejorando progresivamente, en el segundo semestre del año algunos eventos se habilitaron con medidas de extrema seguridad sanitaria y los recintos estaban sin público, garantizando la ejecución de éstos. Conllevando a posicionarse las casas de apuestas nuevamente como uno de los medios de entretenimiento por excelencia de miles de personas en todo el mundo.

Antes de la pandemia, la demanda de apuestas deportivas se encontraba en alza en Latinoamérica, varias empresas estaban por consolidarse y otras ya lo habían conseguido. El rubro creció de forma exponencial, tanto por las diversas campañas que incentivaron el juego responsable como también la novedad de apostar por el equipo preferido. Definitivamente, durante este periodo se generó una mayor identificación con el club o selección del país. Los sentimientos a flor de piel; jugar por el conjunto que admiras o sigues a lo largo de tu vida, se tradujo en beneficios para las casas de apuestas.

En el 2021, superada la situación más álgida de la pandemia y con la disponibilidad de las vacunas en casi todos los países, las actividades deportivas se reanudaron en su totalidad. Y, así, las casas de apuestas tomaron el papel que ya estaban cumpliendo en la sociedad. Otorgar diversión de manera responsable. La nueva normalidad abrió paso a nueva situación para todos los sectores, incluido las casas de apuestas que tuvieron que aumentar la calidad de sus productos y diversificar sus ofertas para los diferentes tipos de usuarios.